Vergüenza ajena por Derechos Humanos

Tomado de: extra.com

Vergüenza ajena por Derechos Humanos en las cárceles en Costa Rica; Nos faltarán voces que repitan a voz en cuello la pregunta de ‘¿qué hay del derecho de las víctimas del delito?’ Ese es otro tema que con gusto podemos desarrollar en otro momento
Todas nuestras cárceles o centros penales son un abuso a la dignidad humana y una violación flagrante a los derechos humanos reconocidos por la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Constitución Política y la Ley. Derechos irónicamente violados –por acción u omisión- por funcionarios públicos que un día juraron ante al altar de la Patria “cumplir y hacer cumplir la Constitución y las Leyes”. Esto debe terminar, no solo por los presos o privados de libertad y sus familiares, sino por cada uno de nosotros, para que podamos todos los costarricenses caminar a la luz del día y ante la mirada y bendición de Dios como seres humanos dignos de tal calificación.

Nos faltarán voces que repitan a voz en cuello la pregunta de ‘¿qué hay del derecho de las víctimas del delito?’ Ese es otro tema que con gusto podemos desarrollar en otro momento. Pero puedo asegurarle que ese derecho no se resarce sometiendo a los detenidos e infractores de la ley a castigos y maltratos crueles y degradantes e infames, adicionales al impuesto por la autoridad en cumplimento de la ley vigente y la justicia humana que impone el hombre y sus condenas.

Bástenos recordar los tres principios fundamentales y de estricta legalidad del Derecho Penal, reconocidos por nuestra Constitución Política y Ley Penal: No hay delito sin ley que lo establezca, no hay pena sino aquella fijada por la ley, la ejecución de la pena debe cumplirse sólo en la forma prefijada por la Ley.

Nosotros Defensores de los Derechos Humanos Costa Rica (Fundeprode), sentimos vergüenza ajena por la situación de hacinamiento que viven más de 13 mil privados y privadas de libertad en Costa Rica y más aún cuando claman por los derechos que tienen bajo las regulaciones del Reglamento de Deberes y Derechos de los Privados de Libertad, que son incumplidos, como son el servicio médico de atención oportuna como seres humanos. A diario tenemos quejas y denuncia de todo tipo de situaciones, desde golpizas por parte de la policía penitenciaria hasta malos tratos y vejaciones.

La situación más reciente y bochornosa: la prohibición por parte de Adaptación Social y la Dirección del CAI al ingreso de personeros de Derechos Humanos al Centro de Atención Institucional La Reforma.

Que nos vejen como defensores de los Derechos Humanos y mucho menos que le limiten el derecho a la defensa de los privados de libertad que solicitan a nuestra ONG que se le estudie su caso legal aplicándosele y cobijándose en el Proyecto Inocencia Internacional-Costa Rica, no lo permitiremos bajo ninguna circunstancia, ya que Fundeprode lleva 10 años trabajando transparentemente con toda la población en general. Si por apoyar minorías discriminada y a colectivos que viven amenazados o se encuentran en situación de peligro por defender sus derechos y libertades o por su trabajo de denuncia contra la corrupción y la impunidad y a favor de los derechos humanos; si por nuestro trabajo corremos riesgo y represión por parte de funcionarios gubernamentales, estamos y estaremos dispuestos a correr el riego necesario por el cumplimiento del bien más preciado: los Derechos Humanos. Recordemos, es deber hacer cumplir los mismos por parte de nuestros gobiernos.

Pedimos públicamente al presidente electo, Luis Guillermo Solís, al Gobierno, la intervención del Ministerio de Justicia y Paz, al Sistema Penitenciario Nacional y que se publiquen las cifras económicas de dicho Ministerio en la Red Interinstitucional de Transparencia, con el fin de dignificar las cárceles de acuerdo con los parámetros e instrumentos internacionales de la ONU, y los derechos humanos de las personas privadas de libertad.

Como pueblo, exijamos los derechos que nos pertenecen: derechos que no se exigen, derechos que se pierden.

Nuestro deber ejemplar y transparente es descubrir la verdad de los abusos de las autoridades e incumplimiento de deberes y darla a conocer al ente fiscalizador democrático: el pueblo es a quien deben nuestros funcionarios públicos y gobernantes rendir cuentas.

Pero como siempre, nosotros seguiremos llevando toda la verdad desde aquí para todos aquellos que quieran verla. Continuaremos en nuestra lucha por los derechos que nos pertenecen naturalmente; derechos que no los mendigaremos, los exigiremos: Nunca nos dejaremos atrapar por un sistema de opresión obsoleto.

Todo lo que se ignore y/o exceda las restricciones de esos mandatos penales no es derecho, es un hecho; no es justicia, es un abuso; no es lícito, es un delito, es una violación a las leyes, a la Constitución y los Derechos Humanos y fundamentales del pueblo.