Atrapada entre la diplomacia y la realidad

Tomado de: fronlinedefender.orh

Atrapada entre la diplomacia y la realidad
Hoy, por primera vez en la historia un presidente chino, Xi Jinping, visitó los organismos de la UE. Mary Lawlor, Directora Ejecutiva de Front Line Defenders manifestó que debe ser cuestionado sobre el trato que dispensa China a defensores/as de derechos humanos, su doble discurso ante las Naciones Unidas y la reciente muerte de Cao Shunli, estando detenida.

Mientras que China se adapta a su nuevo lugar como súper poder económico, también se confronta a mayores desafíos. En las últimas décadas, China ha tenido avances significativos en el área económica a la vez que busca mantener un control político autoritario en manos del Partido Comunista chino.

A pesar de que el gobierno habla de estado de derecho y estándares internacionales de derechos humanos, en la práctica el partido gobernante utiliza el sistema judicial para negar los derechos de la población y mantener el poder.

Sin embargo, a pesar de las leyes restrictivas y los esfuerzos represivos de la seguridad del estado, defensores y defensoras de los derechos humanos se niegan a guardar silencio. Continúan alzando la voz, pidiendo un lugar para decidir el futuro y gobierno de su propio país, y por sobre todas las cosas siguen exigiendo sus derechos humanos fundamentales. Y se los sigue castigando.

Aún cuando el nuevo liderazgo de Xi Jinping y Li Keqiang insinuaba una reforma, la voluntad de silenciar a defensores y defensoras es la misma de siempre. De acuerdo con el notable especialista sobre China, Dr. Jean-Philippe Béja "después del primer discurso en el 2012, que reafirmaba la importancia de la constitución, Xi Jinping tomó otra dirección, totalmente distinta. Desde comienzos del 2013, los numerosos arrestos y sentencias dictadas a integrantes del "Movimiento Nuevos Ciudadanos" demuestran que está determinado a impedir que los ciudadanos expresen públicamente sus críticas al régimen. Al utilizar la acusación de "incitación a una reunión ilegal" en lugar de "incitar a la subversión del estado", se intenta que delitos políticos aparezcan como delitos contra el orden público. En consecuencia, se produjo una reducción radical del espacio en el que defensores y defensoras de los derechos humanos pueden expresarse". Quienes participan en el Movimiento Nuevos Ciudadanos hacen campaña contra la corrupción, por una mayor equidad en el sistema educativo y por un gobierno constitucional. El castigarlos desmiente las declaraciones de Xi Jinping acerca de su seriedad en la lucha contra la corrupción y el respeto de la constitución.

El caso de Cao Shunli constituye un claro ejemplo del desdén con el que China trata a los defensores y defensoras de derechos humanos. El viernes 14 de marzo, esta defensora falleció en un hospital de Pekín; había permanecido durante varios meses en un lugar de detención donde se le negó asistencia médica adecuada, inclusive la atención especializada que necesitaba por sufrir una enfermedad que empeoró debido a las condiciones de detención. En septiembre de 2013, las autoridades la habían interceptado y le impidieron volar a Ginebra para asistir a un programa de capacitación sobre los mecanismos de derechos humanos de la ONU. El 30 de octubre de 2013, la abogada de Cao denunció que la defensora estaba muy delgada y que no recibía atención médica. En una respuesta formal a los expertos de la ONU que expresaron su preocupación sobre Cao Shunli el 16 de octubre, China respondió que "no sufre problemas de salud serios y tuvo acceso a asistencia médica".

Cao Shunli murió porque tomó en serio el compromiso del gobierno chino de formar parte del sistema de Naciones Unidas, un error que la comunidad internacional debe evitar que se repita. El Dr. Teng Biao, veterano defensor de derechos humanos y estudioso del derecho, enfatiza en el doble discurso inherente a las declaraciones oficiales del gobierno chino. "A la vez que sostienen que están cooperando con las Naciones Unidas, el gobierno chino da reiteradamente información falsa al responder las preguntas respecto del trato que dispensa a defensores/as de derechos humanos". Esta es una perspectiva que comparte con el Dr. Bejá: "las autoridades chinas muestran un desprecio evidente hacia las normas de las Naciones Unidas que permiten a la sociedad civil contribuir con los reportes sobre derechos humanos de la ONU. Este caso muestra que -básicamente- han decidido ignorar los acuerdos que han firmado".

El 20 de marzo de 2014, en una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, funcionarios chinos declararon sin rodeos que China no realiza detenciones extrajudiciales. Escuchar esto debe haber sido una píldora difícil de tragar para Liu Xia, esposa de Liu Xiaobo, ganador del Premio Nobel de la Paz 2010. Liu Xia está forzada a vivir bajo arresto domiciliario en Pekín desde que su esposo fue galardonado con el Nobel. Ella no fue acusada, ni procesada por delito alguno. En otro ejemplo descarado de información falsa, el gobierno niega el continuo uso de cárceles negras.

El caso de Cao Shunli nos retrotrae al punto central que debe atender el gobierno chino: la tensión entre su insistencia en mantener el poder absoluto y el liderazgo exclusivo del Partido Comunista y su esfuerzo por aparecer como cumpliendo pactos y estándares internacionales. Este caso también simboliza el juego diplomático del gobierno chino. Por un lado suscribe pactos internacionales de derechos humanos y se compromete a colaborar con los mecanismos de derechos humanos de la ONU, pero por otro lado el gobierno de Xi Jinping desata una guerra despiadada y continua contra defensores y defensoras de derechos humanos. Es imperativo que se inste a China sobre esta cuestión en cada oportunidad que se presente; la reunión del día de hoy con el Presidente Van Rompuy y el Presidente Barroso constituye una oportunidad perfecta.

Los funcionarios chinos negaron inclusive un esfuerzo realizado en Ginebra para reconocer la muerte de Cao Shunli con un momento de silencio, ya que insistieron en que las normas del Consejo de Derechos Humanos indican que las presentaciones de las ONG deben ser habladas. Aparentemente, China no tiene problema en silenciar a defensores y defensoras pero no puede aceptar un momento de silencio en su memoria. Sin embargo, tal como lo observa el Dr. Teng Biao: "Pese a que el gobierno chino no cambiará su política de represión de los defensores/as de derechos humanos, la opresión no nos impedirá levantarnos y hacernos oír".