¿Qué es la prevención de la tortura?

Tomado de la web de: http://www.apt.ch/es/

¿Qué es la prevención de la tortura?
Existe riesgo de tortura y de malos tratos en todas partes, en cualquier país y en cualquier momento. La prevención de la tortura es una estrategia global que tiene la intención de reducir estos riesgos y crear un entorno donde la tortura y los malos tratos sean menos comunes.
La prevención de la tortura requiere un proceso de tres etapas, que podemos resumir mejor como la construcción de una "Casa de la prevención":
La cimentación

En primer lugar, debemos conseguir un marco legal eficaz, que prevenga y prohíba la tortura y otras formas de malos tratos.
Las paredes

En segundo lugar, estas leyes y reglamentos deben ser aplicadaos en la práctica. La aplicación se realiza a través de la formación (de la policía y de otros actores), el desarrollo de las garantías procesales (la grabación en vídeo de los interrogatorios, los registros de las prisiones), y las sanciones en caso de incumplimiento de la ley. Todas estas intervenciones podrían formar los "muros de la casa".
El tejado protector

Por último, los mecanismos de control deben estar siempre operativos, con el fin de comprobar si el marco legal existe y si se aplica. Deben realizarse visitas regulares a los lugares de detención por parte de organismos independientes, ya que constituyen uno de estos dispositivos de control. Además, también podrían servir como órganos de control, los medios de comunicación para difundir las recomendaciones de los órganos internacionales de derechos humanos. Esto podría formar el "tejado de protección".

El marco jurídico para la prevención de la tortura

La APT fue fundada sobre la idea de que las visitas periódicas sin previo aviso a los lugares de detención, son una de las formas más eficaces para prevenir la tortura y otras formas de malos tratos a los detenidos, y mantener el respeto a la dignidad humana.
Las personas privadas de libertad - en prisión, bajo custodia policial, en hospitales psiquiátricos, centros de detención para inmigrantes, etc.  - son particularmente vulnerables al riesgo de violaciones de derechos humanos. Cuando se produce la pérdida de la libertad, la persona detenida depende casi exclusivamente de las autoridades y sus funcionarios y funcionarias públicas para garantizar su protección, sus derechos y sus necesidades básicas. Las posibilidades de influir en su porvenir que tienen las personas privadas de su libertad son limitadas, por no decir inexistentes. En tales situaciones, existe un riesgo inherente de abuso. Las visitas de monitoreo independientes tienen como objetivo reducir y mitigar estos riesgos.
Abrir el cerrado mundo de la detención

Los lugares de detención son por definición cerrados y sirven para mantener a las personas detenidas fuera de la sociedad. Visitar los lugares de detención es el único medio para observar - para ver, oler y oír - la realidad de la detención y acceder a información de primera mano sobre el trato a las personas detenidas, sus condiciones y el funcionamiento de estos lugares de detención.
Por lo tanto, la realización de visitas a los lugares de detención contribuye a abrir el cerrado mundo de la detención, aumentando la transparencia y la responsabilidad. Esto no sólo reduce el riesgo de tortura y otros malos tratos, si no que también contribuye a aumentar la confianza pública en las instituciones.
¿Cuál es nuestra labor?

El programa de la APT para el monitoreo de la detención proporciona formación y experiencia sobre la metodología de las visitas, desarrolla herramientas prácticas y facilita el intercambio de experiencias. El programa está dirigido a todos los órganos de visitas, así como a los mecanismos nacionales de prevención bajo el marco del OPCAT, a las instituciones nacionales de derechos humanos, las oficinas del defensor del pueblo y las ONG.
Actividades Principales:
Formación en metodología del monitoreo
Formación sobre la prevención de la tortura
Creación y difusión de las herramientas prácticas
Apoyo en el intercambio de experiencias y la promoción de buenas prácticas

 

La tortura nunca puede ser aceptada.

 

No hay circunstancias excepcionales - ni guerras, amenazas o emergencias públicas - que puedan justificar el uso de la tortura. La tortura está absolutamente prohibida por el derecho internacional.
Esta prohibición absoluta está incluida en una serie de tratados internacionales y regionales, y se considera obligatoria en TODOS los Estados como una norma consuetudinaria.
Los Estados no sólo están obligados a respetar esta prohibición absoluta, sino que también tienen la obligación de adoptar medidas concretas para prevenir que sucedan casos de tortura y malos tratos.
El trabajo de la APT es fortalecer e implementar la prohibición y prevención de la tortura, garantizando la existencia de un marco jurídico eficaz que se aplique en la práctica. Este marco legal se compone de los tratados y normativas internacionales y regionales, así como de las leyes y normas nacionales.