• Tamaño de Fuente:
  • Disminuir
  • Restaurar
  • Aumentar

Se dice y no se cree pero es una realidad

Tomado de: extra.com

Se dice y no se cree, pero es una realidad en Costa Rica
Hoy entendemos las razones de las manifestaciones de sindicatos, motoristas, poblaciones costeras, policías, médicos, enfermeros, descontento del sector público y mucho más que si fuéramos a señalar no nos alcanzarían mil páginas en blanco y negro, ni la tinta de ningún periódico; lo cierto es que queramos reconocerlo o no, se dice y no se cree, pero es la realidad que vivimos en el día a día en nuestra querida Costa Rica.
En Costa Rica, la llamada Suiza Centroamérica, todo pasa y nada pasa, no es raro de vez en cuando un garrotazo de la policía a un ciudadano y por qué no, también a un diputado diputada en la Avenida Segunda en manifestaciones estudiantiles, una bomba de gas lacrimógeno en Chomes recientemente, un policía preso por circunstancias varias y por abuso de autoridad, causas penales que desisten sin justificaciones, un privado de libertad apuñalado en un centro penal, inocentes en las cárceles, oposición al Proyecto Inocencia Costa, irrespeto a los Derechos Humanos más elementales, votos que se deben aplicar de la Sala Cuarta Constitucional y que en la historia como letra que nació muerta, denuncias sin respuesta de las autoridades, violencia intrafamiliar, desalojos de poblaciones costeras, violencia contra la niñez y las mujeres, espionaje telefónico a periodistas y medios, ajusticiamientos sin respuesta, deficiente servicio médico hospitalarios de la CCSS y los Ebais. Y todo sigue: “PURA VIDA”.

Hoy entendemos las razones de las manifestaciones de sindicatos, motoristas, poblaciones costeras, policías, médicos, enfermeros, descontento del sector público y mucho más que si fuéramos a señalar no nos alcanzarían mil páginas en blanco y negro, ni la tinta de ningún periódico; lo cierto es que queramos reconocerlo o no, se dice y no se cree, pero es la realidad que vivimos en el día a día en nuestra querida Costa Rica.

Lo más triste de toda esta realidad, no es para los que hoy estamos aquí en la tierra que hemos heredado de nuestros antepasados, sino la realidad incierta y violenta sin precedente que heredarán las futuras generaciones, sin más mínimo respeto a los Derechos Humanos y Fundamentales.

Para nosotros, los defensores de los derechos humanos es un reto, desde 1945 que gracias a la visión sin precedente de crear la Organización de Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos, con fines tan nobles como preservar el respeto entre los seres vivos, hoy en día se ha convertido en prácticamente una ilusión de objetivo, abriendo paso a una pregunta para todos: ¿Los derechos humanos y fundamentales son un mito o una realidad? Las clases poderosas del mundo, sea cual sea la ideología, incluido Costa Rica, perciben que estos fueron creados solo para ellos y el resto de los vivientes son otra especie diferente e indigna de gozar de los mismos beneficios de los llamados poderosos.

Por los poderosos y los mal llamados políticos de turno y el repuje de poderes, hoy vemos revoluciones de las más disímiles ideologías en el mundo y cuyo precio son muertos en guerra fratricidas, crímenes de lesa humanidad sin juzgamiento, ni culpables y asesinados en todo el planeta, ¿culpa de quién? De nosotros mismos que todo lo permitimos, confundimos y personalizamos, olvidando que la humanidad es un conglomerado, nos olvidamos que si hago algo que me daña, termino afectando a los demás y el entorno; o sea, somos la última especie en peligro de extinción, estamos acabando con el planeta, en definitiva terminaremos autodestruyéndonos al paso que vamos.
Hay algo que hemos olvidado, el efecto bumerán y su definición: “Arma arrojadiza australiana, de madera curvada, que vuelve al punto de partida si falla el blanco”.

Los defensores de derechos humanos y fundamentales hemos pagado precios muy altos, muertes, torturas, destierros, persecuciones, humillaciones, asesinatos por los valores más preciado que Dios nos dio: la vida, la dignidad humana; nunca vamos a renunciar a nuestra naturaleza humana.

Vemos con preocupación los eventos trágicos que se desarrollan en el país, y en todo el mundo por la falta de voluntad política de todos los gobernantes que se van en puro discursos de doble fondo e intenciones falsas y solo velan por los intereses de las minorías. De ahí el resultado de las elecciones en nuestro país, nunca vistas en la historia de Costa Rica.

La Paz, la libertad y los derechos humanos son letras vivas, sin distinción de raza, etnia, color, ideología política, religión o entorno geográfico.

La Fundación para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos Costa Rica exige el respeto de los derechos humanos y fundamentales de todos los costarricenses, se encuentren donde se encuentren y en cualquier situación.

Por lo que ni siquiera el acoso, amenazas, ni prohibiciones, ni defensores en la cárcel, logrará desviarnos de nuestro objetivo humanitario, de brindar socorro y apoyo a aquellos que cometieron un error en la vida, pero estamos convencidos que hasta el día de su muerte seguirán siendo seres humanos, como usted o como yo, como el presidente, el diputado, el magistrado, el ministro, el policía y el sindicalista, que quede claro y sin duda, nadie perderá su condición humana desde la concepción hasta la muerte y más allá. Termino con la famosa frase: “Donde sea que haya un costarricense, no importa donde esté, siempre habrá libertad”, Julio María Sanguinetti, expresidente de Uruguay.

Lic. Hermez I Gonzalez Alvarez
 
Presidente de Fundeprode


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Switch mode views: