VISITARÁ LA CORTE INTERAMERICANA DD. HH


 Autoridades judiciales y policiales del vecino país, tildaron a Soplán, como el “cabecilla” de una red de narcotráfico, sin embargo, el joven reconoció ser contrabandista de diferentes artículos, pero lejos del tráfico de estupefacientes.

En agosto del año pasado, fue beneficiado por una Ley de Indulto, y aunque su caso no reunía los requisitos necesarios para ser indultado, de igual modo, salió en libertad.

Ahora, Soplán difunde un video a través del cual muestra cómo ocurrieron los hechos, y cómo, a su entender, se violaron diferentes leyes vigentes, como también tratados sobre derechos humanos. Por este motivo, en el transcurso de esta semana viajará primero a Bolivia, y luego hasta San José de Costa Rica, donde expondrá su caso en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Así lo publicó este lunes el diario La Prensa Austral de Punta Arenas, en Chile.

Bajo el nombre “Violación de la soberanía Argentina y secuestro por policías de Chile” puede encontrarse a través de youtube, el video en el cual Sebastián Pablo Soplán muestra en escasos 10 minutos, cómo ocurrieron los hechos por el cual fue detenido por integrantes de la Policía de Investigaciones de Chile, en el paso fronterizo no habilitado Las Bandurrias, y posteriormente fue sometido a un juicio oral y público, en el que – de acuerdo a las leyes vigentes en el vecino país – y de acuerdo a lo denunciado por Soplán, se violaron tratados internacionales y de derechos humanos.

El caso se remonta al año 2008, cuando Sebastián Soplán, junto a otros dos jóvenes argentinos, fueron detenidos en el paso fronterizo no habilitado entre Chile y Argentina llamado Las Bandurrias.

Hasta acá, la historia y el caso parecen reales y contundentes en sus pruebas; sin embargo, durante los años que Sebastián estuvo detenido en Punta Arenas, su familia denunciaba sistemáticamente una serie de irregularidades, tanto en el procedimiento para la detención de estos jóvenes, así como también durante el juicio oral y público, que se realizó en enero del año 2009.

En agosto del año pasado, Soplán fue indultado, en el marco de una ley, en la cual Chile otorgaba este beneficio, a centenares de extranjeros detenidos por diferentes causas. Los privados de la libertad, podían acogerse a este beneficio, en tanto los casos, tuvieran determinados requisitos. El caso de Soplán, no los reunía, aún así, el joven fue indultado, y actualmente reside en Río Grande.

Pese a estar en libertad, Soplán continúa manteniendo en pie, las denuncias por irregularidades en el procedimiento de detención y en el juicio oral. Por este motivo, es que ahora, Soplán viajará a Bolivia, un país neutral, donde diferentes organismos se interesaron en su caso debido a las serias denuncias que el joven realizó.

Asimismo, y luego de su paso por Bolivia, Soplán viajará hasta San José de Costa Rica, donde se encuentra la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde expondrá su caso.

Es importante aclarar que este joven, realizará el viaje sustentándose por sus propios medios, además del aporte y apoyo que realizará su familia desde Río Grande.

Las motivaciones que Soplán posee actualmente, van más allá de lo padecido durante sus años de encierro en la cárcel de Punta Arenas. El motivo principal de dar a conocer su verdad acerca de los hechos, tiene que ver con una promesa que le hizo a su madre, cuando aún estaba con vida.

Soplán sabe de la estigmatización que tanto este viaje, como su exposición a la opinión pública, le demandarán, sin embargo, piensa llegar hasta las últimas consecuencias – no solo por él – sino por otros tantos argentinos detenidos en Chile, y que podrían haber padecido, o sufran situaciones similares a las que él atravesó.

“A mí me jodieron la vida, hicieron lo que quisieron conmigo” con esta frase, se inicia una nota periodística que Sebastián brindó a La Prensa Austral hace algunos años, cuando aún estaba preso y era sometido a un juicio oral y público.

Asimismo, dicha publicación habla sobre las presuntas torturas que asegura haber recibido por parte de funcionarios de la Policía de Investigaciones de Chile.

Allí mismo, Soplán admitió su responsabilidad en el ilícito, reconociendo que se dedicaba al contrabando de cigarrillos, artículos electrónicos y en muy pocas ocasiones al tráfico de marihuana.

Además aseguró que el primer encuentro con los detectives ocurrió cuando fue sorprendido con un cargamento de cigarrillos que traía desde Río Grande y que desde aquel momento le ofrecieron “vía libre” y terminar con su “ilegal presencia” en el país bajo la condición de colaboración.

Sin embargo, el joven nacido en San Carlos de Bariloche, pero con residencia en Río Grande, habla de un quiebre ligado a su negativa a cooperar “para cargar a alguien (con drogas)”, entendiendo que los policías consideraban que él les debía un favor. “Me estaban acosando y me di cuenta que me querían a mí. Hubo persecución” aseguró.